lunes, 16 de abril de 2012

La historia de mi bisabuelo.

Hace algún tiempo, al terminar la Guerra Civil, la miseria y el hambre eran lo que dominaba la mayoría de las ciudades españolas. La gente no tenía trabajo ni los medios suficientes para poder mantener a sus familias. Una de esas familias era la de mis abuelos y bisabuelos. Como casi todas las familias de esa época, era muy numerosa y tenían que ir a robar bellotas, poner lazos y cepos en el campo y así poder alimentarse de la caza.

Mis bisabuelos vivían en unas chozas; estaban situadas en un campo llamado «La Adelfilla».

Mi bisabuelo, junto a varios de sus amigos, decidió ir a robar habas a un campo por donde habían pasado el día anterior. Esto lo hicieron en un momento de desesperación, ya que veían que sus mujeres e hijos no iban a poder comer al día siguiente.

Se pusieron en marcha y, cuando llegaron allí, tuvieron la mala suerte de encontrarse con la Guardia Civil, que muchas noches hacía guardias para capturar a los «rojos». Cuando les sorprendieron robando, la Guardia Civil les dio el alto, pero los confundieron con los «rojos» y tuvieron que salir corriendo. A mi bisabuelo le tocó la peor parte, ya que la Guardia Civil comenzó a disparar y uno de los disparos le alcanzó a él. Como pudo, llegó a la choza y allí mi bisabuela le curó. A pesar de todo lo que le había pasado, mi bisabuelo no se arrepintió de haber ido a robar esa noche, aunque podría haber acabado en la cárcel.

Esta breve historia mi abuelo se la contó a mi padre y él a mí.

Elena García Cárdenas
2º Bach. CC.SS.

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