domingo, 15 de enero de 2012

«El principito» (1943), de Antoine de Saint-Exupéry.

Había una vez un niño que vivía en una estrella. El niño se llamaba «El Principito». A él le gustaba dibujar, pero todo lo que dibujaba le salía muy mal. Un día, mirando las estrellas, pensó que podría ir a visitar otro planeta. Cogió una mochila y se fue en busca de aventuras.


Primero visitó un planeta en el que solo había plantas. Allí decidió guardarse una para su planeta. Luego estuvo en un planeta en el que el día y la noche solo duraban cinco minutos, y había un sendero que estaba todo el rato encendiendo y apagando luces. Después, estuvo en el planeta Tierra, donde se encontró un zorrito que estaba solo. Los cazadores lo iban a matar y él lo cogió y lo cuidó durante un tiempo, hasta que se puso grande. Más tarde, estuvo en un planeta en el que todo eran nubes: las casas, los coches..., todo. Y, por último, estuvo en un planeta que era muy pequeño. Al principio, él creía que no vivía nadie, pero sí había personas. Lo que pasaba es que eran muy pequeñas. Como ya había visitado todos los planetas, decidió volver a su estrella. Cuando llegó, le contó a todos sus amigos lo que había hecho y fue el niño más admirado de su planeta.

Carmen Valle González
1º E.S.O. B

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