viernes, 20 de abril de 2012

Piropos.

1. Te quiero tanto que, si te pasara algo, moriría para seguir contigo en el cielo.

2. Si no me funcionara el corazón, tú serías mi salvación.

3. Si pudiera encoger los días para verte, encogería hasta la muerte.

4. Quisiera ser gato para pasar siete vidas a tu lado.

5. Cada lágrima que se te cae es como una bomba que arrasa toda mi alegría.

José Antonio Ruiz Molero
1º E.S.O. B

lunes, 16 de abril de 2012

La historia de mi bisabuelo.

Hace algún tiempo, al terminar la Guerra Civil, la miseria y el hambre eran lo que dominaba la mayoría de las ciudades españolas. La gente no tenía trabajo ni los medios suficientes para poder mantener a sus familias. Una de esas familias era la de mis abuelos y bisabuelos. Como casi todas las familias de esa época, era muy numerosa y tenían que ir a robar bellotas, poner lazos y cepos en el campo y así poder alimentarse de la caza.

Mis bisabuelos vivían en unas chozas; estaban situadas en un campo llamado «La Adelfilla».

Mi bisabuelo, junto a varios de sus amigos, decidió ir a robar habas a un campo por donde habían pasado el día anterior. Esto lo hicieron en un momento de desesperación, ya que veían que sus mujeres e hijos no iban a poder comer al día siguiente.

Se pusieron en marcha y, cuando llegaron allí, tuvieron la mala suerte de encontrarse con la Guardia Civil, que muchas noches hacía guardias para capturar a los «rojos». Cuando les sorprendieron robando, la Guardia Civil les dio el alto, pero los confundieron con los «rojos» y tuvieron que salir corriendo. A mi bisabuelo le tocó la peor parte, ya que la Guardia Civil comenzó a disparar y uno de los disparos le alcanzó a él. Como pudo, llegó a la choza y allí mi bisabuela le curó. A pesar de todo lo que le había pasado, mi bisabuelo no se arrepintió de haber ido a robar esa noche, aunque podría haber acabado en la cárcel.

Esta breve historia mi abuelo se la contó a mi padre y él a mí.

Elena García Cárdenas
2º Bach. CC.SS.

sábado, 14 de abril de 2012

Niña de ojos azules, preciosos,
niña, no los escondas: son hermosos;
no los llenes de lágrimas amargas;
no dejes humedecer tus mejillas bravas.

Mira a la luna y empieza a vivir;
mira al cielo y empieza a sonreír.
No permitas que la tristeza invada tu alma;
deja que la felicidad te devuelva la calma.

Los años pasan y tú creces;
tu cara cambia y envejeces,
y solo te quedará el recuerdo de lo que fuiste,
la rabia por no dejar de estar triste.

Tuviste la oportunidad de sonreír;
pudiste ser feliz y huir,
vivir la vida, disfrutar,
tener recuerdos felices y amar.

Tuviste miedo y te equivocaste;
quisiste arriesgarlo todo y perdiste;
deseaste sacrificar tu vida por los demás
y te quedarás sola, triste por siempre jamás.

Ahora solo te queda un recuerdo triste,
la melancolía por lo que nunca fuiste,
la rabia por tus pocas luces.
Ahora metes la cabeza bajo tierra como los avestruces.

Ángela Alejandre Gómez (1º E.S.O. C)
Carmen Valle González (1º E.S.O. B)

martes, 10 de abril de 2012

Tres colores: blanco, naranja y amarillo.

Blanco como:

Una nube. La pared. La nata. Una oveja. Los sombreros de los pitufos. El portátil de Javi. La equipación del Real Madrid. Los muñecos de nieve. Michelín. Los dientes. Los fantasmas. Las Páginas Blancas. Los folios. La cal. La sal. La sosa. El azúcar. La leche. Los ojos. Las canas. La ceniza. La lana. El algodón. El queso fresco. El papel higiénico. Las servilletas. La pasta de dientes. Los enchufes. Los interruptores. Las camisetas interiores. La equipación del Valencia. Los almendros. La miga del pan.

Naranja como:

Las naranjas. Las bombonas. El fuego. Los melocotones. La segunda equipación del Valencia. Las calabazas. Las zanahorias. Nemo. El mimbre. El Frenadol. Un tigre. Un león. Epi. Halloween. El atardecer. El amanecer. El azafrán. El salmón. Los mejillones. Garfield. Los balones de invierno. La sopa de calabaza. La macedonia. El logo de Mozilla. Las mandarinas. El pastel de manzana.

Amarillo como:

Un limón. Pikachu. Los plátanos. El sol. La sopa. El oro. Bob Esponja. Piolín. El cabello rubio. Los pomelos. El trigo. La cebada. Las Páginas Amarillas. Los chalecos reflectantes. La yema del huevo. La camiseta del Villarreal. Un rayo. Los canarios. La cera del oído. Las páginas de los libros antiguos. Las margaritas. Los tulipanes. Los girasoles. El ámbar. Las abejas. El queso. Los patos de goma. Homer Simpson. Winnie de Pooh. Las mazorcas. La mantequilla. El camión de Correos. Los buzones. La mostaza.

Iván Blázquez Lozano (1º E.S.O. B)
Elena Bravo Torres (1º E.S.O. A)
Ana Luz Esquinas Murillo (1º E.S.O. C)
José Antonio Ruiz Molero (1º E.S.O. B)

viernes, 30 de marzo de 2012

Tres colores: verde, azul y rojo.

Verde como:

Una rana. La marihuana. El césped. La verdina. El musgo. Los mocos. Los pinos. Las algas. Los juncos. Los cactus. La Guardia Civil. El Seprona. Un loro. La bandera de Andalucía. Un cocodrilo. Los caimanes. La pizarra. Un estropajo. Las lentejas. Los espárragos. Las acelgas. Hulk. Los periquitos. Los loros. Los papagayos. Los chistes. Los sembrados. Las culebras. Los autobuses de Córdoba. Las salamanquesas. Las mantis religiosas. Una botella de Heineken. El licor de hierbas. El té verde. Las botas de Messi. El chicle de menta. Los melones. Los higos. Las brevas.

Azul como:

El agua. El capuchón del bolígrafo. El Partido Popular. Los paquetes de Ducados. El cielo. Los pitufos. Los personajes de Avatar. La camiseta del Málaga. La camiseta del Espanyol. La camiseta del Celta. La camiseta del Recreativo. La camiseta del Manchester City. La camiseta del Chelsea. La absenta. Los vaqueros. Los tiburones. Los ahogados. Los zafiros. La lejía. El limpiacristales. La segunda equipación del Osasuna. Un librillo de OCB. Un delfín. El verano. Los príncipes. El libro de Refuerzo de Matemáticas.

Rojo como:

Un extintor. La sangre. El té rojo. Los bomberos. El azafrán. Los tomates. Las ciruelas. Las cerezas. Vodafone. Caperucita Roja. Los exámenes de Pedro. El vino tinto. El mar Rojo. El tinto de verano. Los paquetes de Lucky. Los paquetes de Winston. La Coca-Coca. La bandera de España. La bandera de China. Los calzoncillos de Año Nuevo. Los Kinder. Los Kit Kat. Nestlé.

Pedro García Rubio (2º E.S.O. B) 
Sergio Risco Damián (2º E.S.O. A) 
Rafael Vergara Rubio (2º E.S.O. A)

martes, 6 de marzo de 2012

Hoy todo parece más bello.

Hoy todo parece más bello. Será porque te encontré.
De pronto mi vida ha cambiado. Tú tienes la culpa, mujer.
El amor se cruzó en mi camino como fuego que arrasa la piel.
Tú no puedes cambiar el destino
y una flor siempre vuelve a nacer.

(Estribillo, dos veces.)

Enamorado de ti, mi corazón es fuego.
Enamorado de ti, porque te quiero y te quiero.

Hoy todo parece más bello. Será porque el sol brilla más. De pronto mi vida ha cambiado.

Felisario Expósito Molina
1º E.S.O. C

domingo, 15 de enero de 2012

«El principito» (1943), de Antoine de Saint-Exupéry.

Había una vez un niño que vivía en una estrella. El niño se llamaba «El Principito». A él le gustaba dibujar, pero todo lo que dibujaba le salía muy mal. Un día, mirando las estrellas, pensó que podría ir a visitar otro planeta. Cogió una mochila y se fue en busca de aventuras.


Primero visitó un planeta en el que solo había plantas. Allí decidió guardarse una para su planeta. Luego estuvo en un planeta en el que el día y la noche solo duraban cinco minutos, y había un sendero que estaba todo el rato encendiendo y apagando luces. Después, estuvo en el planeta Tierra, donde se encontró un zorrito que estaba solo. Los cazadores lo iban a matar y él lo cogió y lo cuidó durante un tiempo, hasta que se puso grande. Más tarde, estuvo en un planeta en el que todo eran nubes: las casas, los coches..., todo. Y, por último, estuvo en un planeta que era muy pequeño. Al principio, él creía que no vivía nadie, pero sí había personas. Lo que pasaba es que eran muy pequeñas. Como ya había visitado todos los planetas, decidió volver a su estrella. Cuando llegó, le contó a todos sus amigos lo que había hecho y fue el niño más admirado de su planeta.

Carmen Valle González
1º E.S.O. B