lunes, 19 de diciembre de 2011

El cementerio.

Una noche de verano, dos hermanos fueron al cementerio porque querían ver a un familiar que había muerto ese día. Se perdieron por el camino, pero, cuando el hermano pequeño miró atrás, vio a una niña llena de golpes que sostenía una vela. La niña estaba llorando sangre, y los dos hermanos salieron corriendo.

Al día siguiente, el hermano grande se presentó cubierto de las lágrimas de sangre que tenía la niña, y, de la experiencia que había tenido, se suicidó con el rifle de su padre. Al hermano pequeño se lo encontraron muerto, con el cuerpo destrozado.

José Antonio Ruiz Molero
1º E.S.O. B

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