viernes, 11 de noviembre de 2011

Una comida de Rumanía: «sarmale».

Lo que usted necesita:

* carne
* repollo
* especias
* salsa

Cómo se prepara:

* Mezcle la carne con las especias.
* Envuelva la mezcla en hojas de repollo.
* Introduzca uno de los «sarma» en la sartén; añada salsa. Introduzca otro «sarma» y vuelva a añadir salsa. Repita la operación hasta que la sartén esté llena.
* Espere a que se termine de cocer.
* Después, ponga el plato diez minutos en el horno.

¡Prúebelo, porque es un alimento superbueno!

Florin Silviu Ardeeru
1º E.S.O. C

martes, 8 de noviembre de 2011

Efectos de la marihuana.

Cuando te fumas uno de los primeros porros, te entra el síntoma de la risa y se te ponen los ojos rojos. Si abusas de esta droga, puede producirte mareos, ganas de vomitar y, por supuesto, ganas de morirte, es decir, te da un «amarillo» y, cuando pasa un tiempo, te entran muchas ganas de comer y te quedas sin saliva. Depende de cuántos te fumes, te sentirás de una forma o de otra. A lo mejor, depende de la persona, te entran ganas de fiesta o, a veces, sueño. Depende de la persona que seas, te puede hacer engordar o, al contrario, adelgazar. Si fumas demasiado todos los días, ya notas cómo no es el mismo colocón y te puede dañar muchas neuronas, depende de lo que fumes, aparte de que también te hace muchísimo daño en los pulmones, que se te ponen negritos, y te puede traer muchas enfermedades. Depende de lo que fumes a diario, te traerá una cosa u otra. Todo esto es lo que provoca esta droga, que es una de las más blandas y también de las que más enganchan. ¡Por favor, no fuméis!

Sergio Risco Damián (2º E.S.O. A)
Francisco Javier Velasco Buiza (2º E.S.O. B)

domingo, 6 de noviembre de 2011

«Don Tomás Alvear, juglar» (2008), de Antonio Monterroso.

Una mañana como todas, Tomás Alvear se levantó cantando versos. Su mujer le dijo que cantaba rimas, pero Tomás le dijo que no, que era mentira. Cuando fue a lavarse los dientes y empezó a pensar en lo que le había dicho su mujer, Felisa, empezó a recordar, y recordaba en verso.

Pensó que vendría bien para la marcha de su zapatería. Al principio, le fue muy bien y vendió muchos zapatos gracias a sus versos, pero después le fue muy mal. Era incapaz de controlar sus versos y decía palabras que eran muy desagradables. A una señora que estaba muy gorda le dijo que no tenía zapatos para las cochinas, y la señora le pegó un bolsazo.


Don Tomás salió corriendo de la tienda y se fue a todos los médicos que había, pero, según ellos, no le pasaba nada. Un médico le dijo en verso:

Se acabaron sus cuidados
y su mal ha terminado.

Saliendo de la clínica, don Tomás resbaló con una cáscara de plátano y se pegó un porrazo. Cuando despertó, había dejado de cantar en verso.

Irene Camacho Cuenca
1º E.S.O. C